Ciencia inclusiva:

desafíos y oportunidades

Por: Thalía García, Lizeth García, Quetzally Medina & Patricia Rodil

Las mujeres estamos sub-representadas en la ciencia. Sólo 1 de cada 5 países en el mundo ha logrado una paridad de género, es decir, que entre 45 y 55% del total de investigadores sean mujeres. El promedio global es del 30% en la fuerza productiva y, a medida que se avanza hacia puestos de poder, la proporción disminuye (UNESCO, 2019). 

 

El sistema científico tiene una historia que lo ha llevado a justificar la violencia de género dentro y fuera de sus límites. Hacia adentro, perpetuando estereotipos sobre las mujeres y su capacidad para crear conocimiento relevante y de calidad. Hacia afuera, autorizando investigaciones que, en su momento, pusieron a las mujeres en estatus de sometimiento o subordinación (Pérez Sedeño, 2019). Es decir, la ciencia y el conocimiento no tienen género, pero sus creadores sí.

No se trata sólo de incluir a más mujeres u otros grupos excluidos en la ciencia. Aumentar la proporción de mujeres no tiene un gran impacto si no existe una reestructuración del sistema para eliminar los microecosistemas que limitan su progreso en la estructura actual.

El ámbito científico es un espejo de la sociedad, donde los sistemas de evaluación continúan siendo sesgados e inequitativos por limitarse a la visión preponderantemente masculinizada. Las mujeres se enfrentan a retos particulares que son ignorados por el sistema: maternidad, acoso y discriminación, por mencionar solo algunos. De acuerdo a un reporte de UNESCO de “Ciencia hacia el 2030” (2015), la reestructuración no sólo aboga por la inclusión, sino por la creación de las condiciones necesarias para la permanencia .

Es necesario aplicar una perspectiva de género en la ciencia porque, sólo tomando en cuenta las necesidades y habilidades de todos los géneros, se logrará promover una visión diversa y ampliada de los retos actuales y, por ende, producir resultados más efectivos para la sociedad. Para lograr que la ciencia y la investigación científica aporten a la equidad de género, dentro y fuera de la academia, se necesita contribuir con soluciones desde distintas aristas:

La asimilación de las ventajas productivas, económicas y políticas que conlleva la inclusión

 

El balance de género en posiciones directivas y políticas aumenta los beneficios financieros, tanto a nivel público, como privado. Si fallamos en desarrollar los talentos de la mitad de la población, también estamos perdiendo oportunidades de desarrollo económico para la sociedad en su conjunto. Aumentar la participación de las mujeres en ciencia, podría ser un importante paso para cerrar la brecha de género y aumentar los ingresos de las mujeres, lo cual, a la vez, tiene impacto en el desarrollo de las próximas generaciones (Council on Foreign Relations, 2017).

 

La creación y fortalecimiento de modelos inspiracionales:

 

Abrir las posiciones de poder a mujeres y otras minorías ayudaría a moldear el pensamiento de las(os) actuales y futuras(os) tomadoras(es) de decisiones. Las mujeres y hombres con igual de oportunidad para liderar son ejemplos para eliminar la discriminación, y valorar la diversidad.

 

La formación de modelos a seguir motiva de forma inmediata a quienes trabajan en el mismo ámbito e inspira a niñas y niños a perseguir carreras científicas en un ambiente de equidad. Incentivar a las mujeres a transmitir sus propias experiencias a otras(os), alimenta un sistema inspiracional y aspiracional. Las experiencias positivas y la exposición a modelos femeninos promueven la curiosidad y el desarrollo de habilidades científicas de manera más equitativa.

La reestructuración del sector científico como un ejemplo social

 

El sistema científico debería crear ambientes más sanos para todas las personas, donde el acoso sexual, la discriminación y los sesgos se entiendan como problemas y se erradiquen como actitudes. Esto permitiría no solo mejorar sus condiciones internas, sino también irradiar por fuera de las instituciones académica (Kang y Kaplan, 2019).

 

Hacer ciencia inclusiva nos permitiría visibilizar a todas las personas, así como generar conocimientos diversos y con nuevas perspectivas. Crear investigación, obtener resultados y crear políticas, que integren todas las visiones, es la única forma de resolver problemas para todos los sectores, de forma transversal, integrada y colectiva.

Referencias:

Council on Foreign Relations (2017). Girls' STEM Education Can Drive Economic Growth. Recuperado de: https://www.cfr.org/blog/girls-stem-education-can-drive-economic-growth

Kang, S. K., Kaplan, S. (2019). Working toward gender diversity and inclusion in medicine: Myths and solutions. The Lancet, 393(10171), 579–586. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(18)33138-6

 

Pérez Sedeño, E. (2019). Las "mentiras" científicas sobre las mujeres. Madrid, España: Editorial Catarata.

 

UNESCO Institute for Statistics. (2019). Women in Science. Recuperado de: http://uis.unesco.org/sites/default/files/documents/fs55-women-in-science-2019-en.pdf

 

UNESCO (2015). UNESCO Science Report: towards 2030. Biblioteca Digital. Recuperado de: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000235406