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La educación y su poder

para reescribir la historia de la ciencia

Por: María Belén Elguero

Históricamente, como consecuencia de la asignación de roles para cada género, los hombres han sido los fundadores de las ciencias y sus ideas ejercidas desde sus espacios de poder sentaron las bases de nuestra estructura educativa actual. En la actualidad, la asignación automática de roles a condición de género está siendo ampliamente discutida, por ello surge la necesidad de comprender las raíces de la configuración del sistema educativo vigente.

 
En la historia antigua las disciplinas intelectuales estaban representadas predominantemente por hombres. Durante la revolución científica, las pocas mujeres que accedían a estudios en ciencias, mayoritariamente tomaron roles de asistentes en investigación. Generalmente, ocurría que ellas tenían mentores científicos que permitían su aceptación en las respectivas comunidades científicas (Jones y Hawkins, 2015). Este es el ejemplo de María Skłodowska, Marie Curie, quien tuvo como mentor y esposo a Pierre Curie.


Es apenas en la segunda mitad del siglo XIX que las mujeres logran acceder a la educación superior en forma no restringida y, posteriormente, a las academias científicas (Pérez Sedeño, 2001). Luego, en el periodo comprendido desde los años sesenta hasta la actualidad, comienza la búsqueda de paridad en cuanto a representación femenina en carreras científicas y tecnológicas.  


En la actualidad, numerosos programas son llevados a cabo en todo el mundo destinados a promover equidad en cuanto a la participación de las mujeres y otros géneros en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) (Shannon et al., 2019; Striebing et al., 2020). Hablamos de equidad para referirnos a políticas éticas habilitantes basadas en la igualdad de capacidades entre individuos, como derecho humano. Por ejemplo, la reglamentación del cupo femenino en reuniones científicas, es decir la regla es asimétrica, creada para corregir la diferencia actual. 

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Si bien en sus inicios estos programas apuntaron a posibilitar el mayor ingreso de mujeres en estas áreas, la segregación ocurre actualmente a un nivel diferente. Hay disciplinas mayoritariamente representadas por hombres, como las ingenierías y las físicas, mientras que en las ciencias sociales hay mayoría de mujeres. Otra desigualdad corresponde al acceso a puestos jerárquicos ocupados mayoritariamente por hombres (Pérez Sedeño, 2001; Shannon et al., 2019). Estas observaciones han conducido a preguntarnos cuáles son los motivos más profundos para las desviaciones de oportunidades de carreras académicas entre géneros.


Se ha propuesto que la educación y la comunidad escolar, desde edades tempranas, pueden condicionar las elecciones de las personas. Las actitudes de los educadores en responder a las preguntas de diferentes géneros, en algunos casos, son diferentes (Blickenstaff, 2005) y la percepción guiada por el entorno que tienen niñas y niños, en cuanto a sus capacidades para desarrollarse en diferentes campos, tiene gran influencia en el sesgo que sigue manteniéndose en la elección de carreras universitarias (Docherty et al., 2020). Adicionalmente se ha demostrado que existen diferencias en estilos de aprendizaje influenciadas por género (Kulturel-Konak et al., 2011).

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Quizá enriqueciendo a los programas para educadores sobre la igualdad, podrían surgir como nuevas herramientas, metodologías de educación metacognitivas, que permitan un desarrollo personalizado de las habilidades. Las aparentes soluciones corresponden a métodos de enseñanza que se enfocan en la elección de cada estudiante de sus estrategias para aprender y alcanzar objetivos y su autoevaluación de esta elección. Los beneficios de este tipo de enseñanza ya están siendo planteados para lograr una mayor inclusión en las STEM (Wilson et al., 2012). 


Así como nuestra estructura social ha cambiado, se nos interpela a un cambio en nuestra forma de generar conocimiento. Todavía podemos observar desigualdad de géneros en cuanto a posiciones jerárquicas y participación en disciplinas científicas. Por ello, necesitamos incluir diferentes formas de construir el conocimiento, asociado a la comprensión de que el trato igualitario no se corresponde con la supresión de nuestras diferencias. La educación, con el paso de tiempo, ha quebrado el techo de cristal de la ciencia.  La educación se vuelve clave para la construcción de igualdad oportunidades para todas las personas y constituye una herramienta capaz de permitir la evolución del sistema desde sus bases.

Referencias:

Blickenstaff, J. C. (2005). Women and science careers: leaky pipeline or gender filter? Gender and Education, 17(4), 369-386.

 

Docherty, P. D., Fox-Turnbull, W. H., Naswall, K., Homewood, A., Bradley, H., Zaka, P., & Chase, J. G. (2020). The contribution of gender segregated secondary education on the progression to engineering. Australasian Journal of Engineering Education. doi: 10.1080/22054952.2020.1788254


Jones, C. G. y Hawkins, S. (2015). Women and Science. Notes and Record-Royal Society of London, 69(1), 5-9.


Kulturel-Konak, S., D’Allegro, M. L., & Dickinson, S. (2011). Review Of Gender Differences In Learning Styles: Suggestions For STEM Education. Contemporary Issues In Education Research, 4(3), 9-18.


Pérez Sedeño, E. (2001). Las Mujeres en el sistema de Ciencia y Tecnología: Estudios de caso. (1° ed.)    Madrid. Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).


Shannon, G., Jansen, M., Williams, K., Caceres, C., Motta, A., Odhiambo, A., Mannell, J. (2019). Gender equality in science, medicine, and global health: where are we at and why does it matter? [Review]. Lancet, 393(10171), 560-569.

  
Striebing, C., Kalpazidou Schmidt, E., Palmen, R., Holzinger, F., & Nagy, B. (2020). Women Underrepresentation in R&I: A Sector Program Assessment of the Contribution of Gender Equality Policies in Research and Innovation. Evaluation and Program Planning, 79, 101749. doi: 10.1016/j.evalprogplan.2019.101749


Wilson, Z. S., Holmes, L., deGravelles, K., Sylvain, M. R., Batiste, L., Johnson, M., Warner, I. M. (2012). Hierarchical Mentoring: A Transformative Strategy for Improving Diversity and Retention in Undergraduate STEM Disciplines. Journal of Science Education and Technology, 21, 148–156.