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Desigualdad de género en la ciencia:

dónde estamos y de dónde partimos

Por: Doménica López

La equidad de género es motivo de debate y reflexión en diversas áreas sociales. La participación femenina en la ciencia ha ido avanzando a lo largo de las décadas. Aunque se han realizado esfuerzos por continuar incentivando a la formación y desarrollo de mujeres científicas, la desigualdad de género se mantiene constante en nuestra realidad. A continuación, se explorarán brevemente el origen de la disparidad de género; la representación de mujeres en las ciencias; las diferencias de género con respecto a publicaciones científicas y el desbalance en financiamiento de proyectos de investigación.


La inequidad de género en el ámbito científico se ha tratado de explicar a través de diversas teorías. Una de ellas, por ejemplo, propone que la discriminación es causada por la idea de que las mujeres producen insumos de menor calidad en el campo científico. Cuando los integrantes predominantes de un grupo, en este caso, los científicos hombres, piensan que los integrantes de estatus inferior (mujeres) reducen el estatus general del grupo, las mujeres se vuelven un blanco de la discriminación de los integrantes dominantes.


Otra perspectiva posible respecto a este fenómeno de desigualdad es de carácter económico. La discriminación de género utiliza la hostilidad como recurso para mantener la segregación laboral femenina y ayudar al acaparamiento masculino de puestos mejor remunerados y de mayor estatus (Moss-Racusin et al., 2012). Ambas teorías se fundamentan en base a varios análisis sociológicos y psicológicos y se ejemplifican en la situación de la academia en muchos países. En Alemania, durante el 2013 se observó que las mujeres se encontraban en el 21,3% de los puestos de profesores en las universidades, no obstante, esta cifra se reducía considerablemente a medida que se analizaba la ocupación de puestos superiores en jerarquía en el mismo ámbito (Galindo, 2016).

En investigaciones sobre la publicación de artículos científicos y afiliación a asignaturas científicas, las mujeres han aumentado indiscutiblemente su relacionamiento en la ciencia. En 1955 las mujeres representaban únicamente el 12% de autores activos en ciencias, número que incrementó, alcanzando el 35% en 2005. A pesar de esta mejora, las cifras ocultan una realidad preocupante: las mujeres sólo representan el 15% de autores en las áreas de física y matemáticas; mientras que en computación y psicología llegan al 33%. Las diferencias en productividad de publicaciones indican un desequilibrio al ser referenciados. Los hombres obtienen 30% más de citaciones por sus artículos científicos que las mujeres, porcentaje que persiste en todos los países y especialidades (Huang et al., 2020). Además, la brecha de género es palpable en la ocupación de cargos de investigación y se observa también en países desarrollados. Se ha observado una baja proporción en el involucramiento de mujeres en la ciencia; uno de cada 4 investigadores es mujer en Francia, Alemania y los Países Bajos (UNESCO, 2015).

Los índices de desarrollo en ciencia muestran que las mujeres representan un tercio de su fuerza laboral. A nivel global, la región latinoamericana se encuentra entre las líderes en paridad de género en ciencias, aunque, siguen existiendo diferencias significativas en la participación de mujeres científicas. Brasil, Colombia, México, Argentina y Chile son los países con mayor cantidad de publicaciones científicas de la región (UNESCO, 2018). Sin embargo, en estas naciones existen problemas con la falta de financiamiento y desigualdad de género. Junto a esto, en la última década ninguno de estos países ha podido alcanzar un equilibrio de género a nivel de publicaciones, y se espera que la participación de las científicas en Argentina y Colombia disminuya (López-Aguirre, 2019).


Uno de los factores que intervienen en el actual desbalance en la participación de las mujeres en la ciencia, con respecto a sus pares masculinos, es, precisamente, la falta de acceso a fondos de investigación (Burns et al., 2019). Se ha verificado, que no existe discriminación en artículos científicos cuando los proyectos que generaron dichos artículos han tenido la misma cantidad de recursos y, por lo tanto, la misma calidad de resultados; independientemente del sexo del autor. Sin embargo, las mujeres carecen del financiamiento necesario para producir estudios de calidad con mayor frecuencia que los hombres, factor inducido por la ocupación femenina de puestos en la academia más bajos con respecto a sus colegas; lo que se traduce en un decaimiento de la productividad y calidad del trabajo final (Ceci y Williams, 2011).  

Todavía hay mucho por hacer para superar la brecha ocasionada por la desigualdad de género. Aun así, la cooperación financiera, junto a reformas laborales y educativas, que fomenten la participación activa de las mujeres científicas, generaría un impacto positivo valioso para la ciencia. La igualdad de género es uno de los objetivos prioritarios para enriquecer aún más el ámbito científico, el cual nos ha permitido comprender, evolucionar y seguir adelante como especie a lo largo de la historia. 

Referencias:

Burns, K. E. A., Straus, S. E., Liu, K., Rizvi, L. y Guyatt, G. (2019). Gender differences in grant and personnel award funding rates at the Canadian Institutes of Health Research based on research content area: A retrospective analysis. PLoS Medicine, 16(10), e1002935-e1002935. PubMed. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1002935


Ceci, S. J. y Williams, W. M. (2011). Understanding current causes of women’s underrepresentation in science. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108(8), 3157. https://doi.org/10.1073/pnas.1014871108

 

Galindo, M. Z. (2016). Género en la ciencia: El impacto de las políticas de igualdad en las instituciones y las prácticas científicas—El caso de Alemania. Cadernos Pagu.

 

Huang, J., Gates, A. J., Sinatra, R. y Barabási, A.-L. (2020). Historical comparison of gender inequality in scientific careers across countries and disciplines. Proceedings of the National Academy of Sciences, 117(9), 4609. https://doi.org/10.1073/pnas.1914221117

 

López-Aguirre, C. (2019). Women in Latin American science: Gender parity in the twenty-first century and prospects for a post-war Colombia. Tapuya: Latin American Science, Technology and Society, 2(1), 356-377. https://doi.org/10.1080/25729861.2019.1621538

 

Moss-Racusin, C. A., Dovidio, J. F., Brescoll, V. L., Graham, M. J. y Handelsman, J. (2012). Science faculty’s subtle gender biases favor male students. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(41), 16474. https://doi.org/10.1073/pnas.1211286109

 

UNESCO. (2015). UNESCO Science Report: Towards 2030. https://en.unesco.org/unescosciencereport

 

UNESCO. (2018). Women in Science. http://uis.unesco.org/sites/default/files/documents/fs51-women-in-science-2018-en.pdf